Desplazados cumplen tres años fuera de Chenalhó
-Piden a las autoridades un retorno seguro y digno, además de justicia para quienes han perdido la vida
Rubén Moreno
Tuxtla Gutiérrez (Diario Ultimátum). Desplazados del ejido Puebla Chenalhó se instalaron a un costado de la caseta Tuxtla-San Cristóbal, exigen el retorno seguro y digno a sus hogares luego de casi tres años del movimiento forzado a causa de grupos paramilitares.
Diego Cadenas Gordillo, coordinador del Centro de Derechos Humanos Ku´untik, refirió que en el marco del tercer aniversario de desplazamiento forzado de los habitantes de Chenalhó y del asesinado de Guadalupe José Hernández, exigen a las autoridades estatales, la aplicación de la ley sin ningún pretexto.
“Ya no estamos pidiendo la ayuda humanitaria, estamos exigiendo que se cumplan las órdenes de aprensión contra los culpables, en contra de los agresores y homicidas, así también pedimos que se terminen de integrar las carpetas de investigación pendientes para continuar con los procesos de justicia”.

En estos tres años, dice han recurrido a distintas instancias nacionales e internacionales, como el caso de la corte interamericana para exigir se cumplan las condiciones dignas para su retorno, así como el cumplimiento de la ayuda humanitaria, sin embargo se mantienen a la espera de que las recomendaciones tengan efecto sobre el gobierno local.
Son 233 personas y al rededor de 50 familias que se mantienen en esta situación, instalados a un costado de la carretera, entre casas de campaña donadas por cruz roja y con techos de plástico improvisados, planean quedarse hasta este próximo domingo para realizar acciones pacíficas de volanteo.
“No hay un bloqueo, lo que nosotros estamos haciendo es aprovechar el tránsito de las personas locales y de los turistas que viajan hacia San Cristóbal para dar a conocer nuestra situación, si así lo desean pueden detenerse y nosotros les damos toda la información para que sepan de nuestro problema”.
Exigen se desarticulen los grupos armados de Puebla Chenalhó, pero también de Chalchihuitán y Aldama, donde persisten los enfrentamientos e intimidaciones contra los habitantes, además de que se cumplan las órdenes de aprehensión y se comience con un proceso para reparar todo tipo de daños sobre este grupo de personas.
Fotografía de portada: Marco A. Rangel











