Políticamente Incorrecto / Las leyes en México no son para todos, la justicia, ¡menos!

Javier Opón

El viernes pasado arribó a México Emilio Lozoya Austin quien fuera administrador de Pemex en el sexenio de Enrique Peña Nieto y quien es acusado de corrupción por el caso Odebrecht, algo que a la mayoría de los mexicanos alegró porque es necesario el combate a la corrupción y sobre todo que los implicados se enfrenten a la justicia.

Sin embargo, algo que aún no nos cuadra es que, como en otros casos pasados el señor no tiene prisión preventiva sino que bajo el argumento de que Lozoya está enfermo fue llevado al hospital Los Ángeles para su atención (por cierto uno de los hospitales más caros del país) cuando antes de ser trasladado debió ser revisado para garantizar su salud y su vida, como lo garantizan los derechos humanos, máximo que el señor es pieza cable en un caso de corrupción que involucra a varios países.

Algo que no me sorprende del caso Lozoya es el trato preferencial que se le está dando, ya que Andrés Manuel López Obrador fue muy claro desde su campaña, cuando decía que borrón y cuenta nueva en los casos de corrupción en el país que el sólo combatirá la corrupción generada en su gobierno (promesa que no ha sido cierta) pero que no habría de llamar a cuentas a los corruptos del pasado, y efectivamente es una de las pocas promesas que esta cumpliendo.

Se dice que la visita de Emilio Lozoya al país fue pactada y negociada con anterioridad por el padre de este, logrando un trato preferencial para su hijo si este accedía a declarar sobre el caso Odebretch y así fue, más que un buen trabajo de la Fiscalía General de la República o de la Secretaría de Relaciones exteriores o de los diplomáticos mexicanos en España, el regreso de Lozoya es un trabajo de negociación de su padre, quien por cierto fue funcionario de primer nivel en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, el innombrable como le decía el propio AMLO.

Es claro que la aplicación de las leyes en México no es pareja y la justicia no es para todos y lo podemos ver en muchos casos de corrupción en nuestro país, por mencionar algunos esta el caso de la maestra Elba Esther Gordillo quien estuvo varios años en la “cárcel”, si es que se le puede llamar cárcel al cuarto de un hospital privado donde pasó la mayoría del tiempo, pero que fue liberada en este gobierno, pero a la que no fue incautado ni uno sólo de sus bienes, aunque muchos de ellos, y es bien sabido por el pueblo sabio, son de procedencia ilícita, producto del desvío de recursos del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Otro caso bien conocido es el de Raúl Salinas de Gortari quien pese a que pasó algunos años en la cárcel se le fueron devueltos los bienes incautados incluidas la cuentas bancarias en paraísos fiscales. Otro caso es el del ahora senador Napoleón Gómez Urrutia, líder minero por herencia, quien cuando fue llamado ante la justicia mexica huyó buscando asilo político en Canadá, país que por cierto ostenta gran parte de las concesiones mineras que hay en el país. Gómez Urrutia es ejemplo claro que las leyes no se aplican por igual y que la justicia no es para todos, ya que la única forma de que el señor regresara fue con el fuero que le brinda ser senador plurinominal por el Partido Morena y hoy puede andar a sus anchas por el país, mientras las familias de los 64 mineros sepultados en la mina Pasta de Conchos de Grupo México siguen en búsqueda de la justicia. Es largo el historial de estos casos, por lo que no me sorprendería que el caso Lozoya sea uno más de estos, en donde la justicia se adecua a los intereses de los poderosos, en donde pasan algún tiempo en prisión pero que pasado algunos años se les devuelve los bienes malhabidos a los delincuentes de cuello blanco, después de haber sido lavados por el propio Estado.

Otro elemento demagógico del discurso de Obrador es que resolviendo el problema de la corrupción se resuelven los grandes problemas de México. Más aún, López Obrador considera que la corrupción es la base de la “desigualdad económica y social”. Insistiendo en esta idea y en contraposición al argumento científico de que la raíz del problema es la explotación del trabajo asalariado y la apropiación privada de la riqueza socialmente producida, él sostiene como una innovación teórica de su creación que la corrupción es la raíz de los problemas de México. Con honestidad y austeridad podrá solucionar todos las desigualdades históricas de nuestro México, pero ningún problema tendrá solución en tanto la ley sea aplicada selectivamente. Atenuar los problemas, apagar el fuego, aplicar control de daños, es la tarea con la que se compromete López Obrador, para así garantizar la estabilidad del sistema político mexicano en un periodo de turbulencias, desmovilizando a quienes votaron por un cambio, en otras palabras conteniendo al Tigre mientras los mismos de. Siempre se sirve con la cuchara grande.

Pues de la misma manera que en su Proyecto Alternativo de Nación, sus discursos y opiniones, sus alianzas, ya como presidente López Obrador ratifica las medidas que dan un claro contorno de su Sexenio: autonomía del BANXICO, disciplina financiera y fiscal, respeto a los compromisos con los bancos y organismos financieros internacionales, y ninguna expropiación o confiscación. También confirmó que su lucha contra la pobreza se basará en paliativos, en medidas asistencialistas a los viejecitos, los discapacitados y becas para los estudiantes y “ninis”. Lo que lo coloca en la situación de quien quiere atender un cáncer en fase terminal con mejoralitos.

P. D. Si usted va en un taxi y el taxista choca ¿es usted culpable?, por su puesto que no, aún que usted haya contratado el servicio del taxista. Lo mismo aplica en el caso del director del IMSS Zoé Robledo quien la tarde de ayer sufrió un penoso accidente donde un joven maestro perdiera la vida. Esperemos que pronto se deslinde responsabilidades y se aplique la justicia.

Chiapas inició la semana con semaforo naranja, lo que significa que tenemos que seguir cuidando, no bajemos la guardia para que pronto podamos salir de esta pandemia.

Contacto direccto:

javieropon@hotmail.com
961 452 22 05

Cordinador de delegados en Chiapas del SNRP.

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