Palabras Claras / El talón de Aquiles

Silvano Bautista I.

Priísta hasta el tuétano, quiere ser alcalde de Tuxtla, por Morena.

Protege el “pirataje” de transporte. Quebró el “conejo bus”, y dice que su pasión es “solucionar problemas”.

Trasciende que ya tiene negociada la presidencia municipal. Es responsable de la circulación de 5 mil taxis piratas en la entidad. Sin contar los “mototaxis” que no tienen fundamento legal para su circulación. Se puede señalar a otros funcionarios bajo sus órdenes de esta situación, pero él es responsable al ser titular de la Secretaría de Movilidad y Transporte. Aun por omisión.

Los 5 mil permisos pará taxis piratas y trabaja en contubernio con la lideresa de la CTM María de Jesús Olvera Mejía. Ahora, pretende ser presidente municipal de Tuxtla impulsado por un coiteco que pretende adueñarse de un montón de viviendas y edificios embargadolos por no pagar un año de predial.

En alguna ocasión, dijo en entrevista que su pasión “era resolver problemas”. Se imaginan, si soluciona problemas, como lo hizo en el caso del “Conejus”, no gracias. Muchos concesionarios de la Ruta 1 y 2, en su mayoría personas de la tercera edad, perdieron la vida en medio de la pandemia del Covid-19 porque desde esa fecha se les suspendió el pago correspondiente de sus rentas de las unidades de transporte colectivo que habían entregado al Estado en plan de renta desde la administración del entonces gobernador Juan Sabines.

Mató al “Conejobus”…

Y sí, mató a lo que se ha considerado el mejor sistema de transporte urbano en Tuxtla, al menos en sus dos principales rutas. La 1 y la 2. A partir del exterminio de este sistema de transporte que colocaba a Tuxtla como ciudad de vanguardia, la capital es una ciudad “bananera” donde todo su transporte depende de combis centaveras. No ha comprado autobuses pará hacer otro conejobus sin pagarle a los antiguos propietarios.

Además, está la amenaza de incremento del pasaje…

A él, no le interesa la sociedad, lo que le importa es su bienestar propio, estar incrustado en la mamadera de la nómina, es otro busca chamba más, un priísta traicionero, que busca su bienestar para que sea el próximo alcalde de la capital.

Además esta en chinga queriéndose adueñar de las casas que por una u otra razón no pueden pagar el predial o el agua.

En este momento son tres los escándalos que estallar en sus manos. El primero de ellos es que está tolerando la operatividad de cientos de mototaxis en distintos municipios del estado a través de permisos que infringen la Ley de Movilidad y Transporte del Estado de Chiapas.

El segundo tiene que ver con la presunta venta de las concesiones de las rutas uno y dos de Tuxtla Gutiérrez a una empresa privada. Y el tercero se refiere a sus constantes abandonos del cargo por jugar al coordinador de campaña de su pariente Plácido Morales Vázquez, quien también deja tirada la presidencia del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje cada vez que le pega la gana.

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