Jorge Acero Gómez, alcalde de Berriozábal, insiste en presumir su torpeza mental
Hugo Álvarez
Tuxtla Gutiérrez (Ch24/7). El colmo de la estupidez fue abordado por el filósofo Erasmo de Rotterdam para identificar el nivel de estupidez de los seres humanos.Jorge Acero Gómez, parece ser miembro distinguido de ese grupo de individuos que les gusta presumir su escaso raciocinio.
En Berriozábal, el actual alcalde afirma que “la planeación de espacios públicos” es importante, y claro que lo es cuando se realiza de forma inteligente y no con torpeza.
Resulta que Jorge Acero, el mismo alcalde que presumía la construcción de un cajero automático en Berriozábal y que con dicho cajero habría desarrollo, ahora pretende construir una cancha de basquetbol en pleno parque central, destruyendo con ello, áreas verdes y de descanso para miles de visitantes que cada fin de semana llegan a Berriozábal.
Enemigo de los espacios naturales quiere poner una plancha de concreto más cuando en la unidad deportiva existen un par de canchas de básquetbol techadas y otra cancha (profesional) con duela dentro del auditorio.
Bien se afirma que los políticos estúpidos ocasionan pérdidas al erario sin obtener ningún beneficio y es una forma en como una sociedad (ignorante) se empobrece.
No cabe duda que cuando la estupidez es de tiempo completo, existe el atrevimiento de presumirla hasta en las páginas oficiales de los ayuntamientos.
¿No sería más importante atender los graves problemas del agua potable, drenaje y alcantarillado, iluminación, rehabilitación de otros parques, pavimentación, entre tantas otras necesidades?
Basta con leer los comentarios de los ciudadanos para comprender que Berriozábal está siendo (des)gobernada desde la estupidez.

