Israel podría enfrentar escasez de misiles interceptores en medio del conflicto con Irán

Tuxtla Gutiérrez (Ch24/7). De acuerdo con diversos análisis militares, Israel y sus aliados podrían estar acercándose a un punto crítico en sus reservas de misiles interceptores utilizados para frenar ataques balísticos, en medio de la escalada del conflicto con Irán.

Uno de los sistemas más avanzados del arsenal estadounidense es el interceptor THAAD, desarrollado por Lockheed Martin. Según datos de producción, la compañía entregó en enero de este año su misil número 900, fabricados a lo largo de aproximadamente 18 años, lo que representa un promedio cercano a 53 unidades por año desde 2008.

El protocolo de defensa establece que, para aumentar la probabilidad de derribo, se disparan dos interceptores por cada misil balístico entrante. Bajo ese esquema, las 900 unidades producidas permitirían enfrentar alrededor de 450 misiles enemigos.

Sin embargo, desde el inicio de la actual confrontación el 28 de febrero, se estima que Irán ha lanzado en promedio unos 40 misiles diarios contra Israel. En un periodo de tres semanas, esa cifra alcanzaría aproximadamente 640 proyectiles, lo que podría haber puesto bajo presión las reservas de interceptores.

Ante ese escenario, también entran en operación otros sistemas de defensa como los misiles Patriot PAC-3. Analistas calculan que Estados Unidos contaba al inicio de este año con alrededor de 4,620 unidades de este tipo.

No obstante, parte de ese arsenal se encuentra desplegado en distintos frentes estratégicos, incluyendo apoyo a Ucrania, así como unidades asignadas al Comando del Pacífico, al Comando Europeo y a baterías instaladas en países del Golfo como Arabia Saudita, Catar, Baréin y Kuwait.

En menos de dos semanas de guerra, Estados Unidos y sus aliados habrían disparado más de mil interceptores PAC-3, una cifra que casi duplica la capacidad de producción anual de estos misiles.

De acuerdo con reportes del portal Semafor, Israel habría advertido recientemente a Washington que sus reservas de interceptores se encuentran en niveles críticamente bajos. No obstante, las autoridades israelíes han negado públicamente esta situación.

Analistas recuerdan además que Israel ya había reducido parte de sus reservas durante los enfrentamientos registrados el verano pasado, lo que añade presión al sistema de defensa antimisiles en medio de la actual escalada militar.

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