Tultitlán: de la “Cuarta Transformación” al conflicto social

La colonia “Cuarta Transformación”, impulsada por Elena García Martínez, detonó protestas que derivaron en un enfrentamiento entre vecinos y policías, por decisiones tomadas sin consulta ciudadana

Fotografía: Luis Camacho

Arnulfo Chuayffet

Tuxtla Gutiérrez (Ch24/7). La creación de la colonia “Cuarta Transformación” en Tultitlán, Estado de México, derivó en un conflicto social que escaló de inconformidades vecinales a enfrentamientos con policías, en medio de acusaciones de imposición y uso político del territorio.

El proyecto fue impulsado durante la administración de la entonces presidenta municipal Elena García Martínez, quien, en la recta final de su gobierno, decretó la fusión de las colonias Fimesa II, Fimesa III y El Paraje.

La medida, oficializada el 20 de noviembre de 2024, incluyó el cambio de nombre a “La Cuarta Transformación”, así como la modificación de calles y direcciones, sin consulta previa a los habitantes.

ESTALLA LA CONFRONTACIÓN. El descontento creció rápidamente entre los vecinos, quienes denunciaron afectaciones en trámites, pérdida de identidad territorial y una decisión con tintes políticos.

La tensión alcanzó su punto máximo el 8 de enero de 2025, cuando colonos retiraron nomenclaturas oficiales, lo que provocó la movilización de más de un centenar de policías.

Ese día se registraron enfrentamientos: Lanzamiento de piedras, uso de gas lacrimógeno, choques directos entre habitantes y fuerzas de seguridad. El episodio marcó uno de los momentos más críticos en la zona.

Lejos de disiparse, la inconformidad se transformó en protesta simbólica. Habitantes rebautizaron la colonia como “Transformación de 4ta” y cambiaron nombres de calles con referencias críticas a la política nacional.

CONTINUIDAD Y SEÑALAMIENTOS. Tras la salida de Elena García, el gobierno municipal quedó en manos de Ana María Castro Fernández, también de Morena, lo que ha generado señalamientos de continuidad política dentro del mismo grupo.

En el ámbito local, han circulado versiones sobre presuntos vínculos familiares y control político del municipio, aunque dichas acusaciones no cuentan, en todos los casos, con respaldo oficial documentado.

A más de un año del decreto, el conflicto en la llamada “Cuarta Transformación” sigue vigente, convertido en un símbolo de resistencia vecinal frente a decisiones gubernamentales.

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