El Anecdotario
Sebastián Linares
Mauricio Alejandro Gutiérrez Astudillo, Secretario de Desarrollo Social y Educación del Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, es todo menos un “funcionario”, en el estricto sentido de la palabra. Grillero, provocador, porro, palero y demás títulos, son los calificativos que pueden atribuirse a su persona, y que están muy por encima de sus funciones en el espacio que ocupa dentro del gobierno de Angel Torres. Parques y áreas verdes abandonadas en las diferentes colonias, sin una estrategia de la aplicación de políticas sociales, sin capacidad para la gestión educativa y confundiendo el vínculo comunitario con el tener provocadores en los barrios, que lo cuidan y no permiten la crítica, el Mau, como le dicen algunos, se maneja como la clara muestra de lo mal que está este gobierno que tiene los meses y las semanas contados.
La cereza del pastel es la confrontación que generó entre el comunicador Vinicio Portela y colonos tuxtlecos. Cuando sus funciones deben ser las de operar mecanismos de participación ciudadana e impulsar esquemas de asistencia social, talleres de capacitación y vinculación con organizaciones de la sociedad civil, ha elegido, desde hace rato, una práxis de oídos sordos, de rodearse de aplaudidores y de creer, en su diminuta cabeza, que tiene la capacidad de aspirar a otros espacios de elección popular.
El Mau quien debería ser el encargado de formular, instrumentar, controlar y evaluar las políticas públicas municipales en materia de bienestar social y educación, ha terminado por convertirse en el bufón de la tremenda corte. Desangelado y cargado de soberbia, usando la cobardía como bandera, es el ejemplo de lo que Tuxtla no necesita en su administración. Desde este espacio, mi solidaridad con el hijo del maestro Ruperto Portela.

