Ante el silencio del gobierno chiapaneco, cuatro indígenas se sumaron hoy a la huelga de hambre

-Continúa el plantón de desplazados del ejido Puebla frente a Palacio de Gobierno por el acoso del grupo paramilitar auspiciado por la alcaldesa de Chenalhó, Rosa Pérez Pérez, de extracción verde ecologista

Tuxtla Gutiérrez (Ch24/7). Desde el 4 de marzo pasado un grupo de desplazados del ejido Puebla, municipio de Chenalhó, se plantó frente a Palacio de Gobierno para exigir justicia ante el acoso del grupo paramilitar, favorecido por la alcaldesa de ese municipio, Rosa Pérez Pérez.

Sin embargo, y ante la nula respuesta del gobierno de Manuel Velasco Coello, este lunes 12 de marzo seis indígenas tsotsiles, iniciaron una huelga de hambre. Hoy miércoles 14, cuatro indígenas más se sumaron a la huelga de hambre.

De acuerdo con lo señalado por el director del Centro de Derechos Humanos Ku´untik, Diego Cadenas, son 249 personas desplazadas de Chenalho, entre ellos 117 niños de cero a 17 años de edad, quienes fueron forzadas a salir de su comunidad desde el 26 de mayo del 2016 por los conflictos poselectorales en el municipio, cuando el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) sacó al PRI de la presidencia municipal.

El director del Centro de Derechos Humanos Ku´untik, Diego Cadena, anunció la suma de cuatro personas a la huelga de hambre. Foto: Marco A. Rangel

Aunque han solicitado el apoyo de diversas instancias federales y estatales, lamentaron el abandono de la que han sido víctimas, porque desde el 2016 tienen que vivir en un campamento improvisado en la colonia Santa Cecilia en el municipio de San Cristóbal de Las Casas, con carencias económicas e insalubridad.

Las exigencias de los manifestantes son ejercer órdenes de aprehensión en contra de los responsables (entre los que figuran Agustín Cruz Gómez, Juan Gutiérrez Arias, Diego López Guzmán y Juan Arias López); el desarme del grupo paramilitar, libertad inmediata de los compañeros “injustamente detenidos” por el gobierno estatal y el regreso a sus comunidades.

CONTRAINSURGENCIA DISEÑADA DESDE EL PENTÁGONO. El activista Diego Cadena señaló que la persona o figura que puede parar a los grupos armados, es el Estado Mexicano.

“Requerimos de una política integral para que las personas indígenas conserven su territorio. Existen intereses para las concesiones a mineras canadienses, y sabemos que hay interés en el agua que hay en Chiapas”, dijo.

Recordó que para los gobiernos es conveniente destruir el tejido social como parte de esta estrategia para obtener recursos naturales.

La extracción de este grupo militar existe desde antes de 1994, se utilizó como parte de una estrategia de contrainsurgencia ante el levantamiento Zapatistas, contrainsurgencia diseñada desde el Pentágono, Estados Unidos. “Es una obligación del Estado Mexicano intervenir para desarmar al grupo militar y la capturar a sus autores materiales, como Rosa Pérez”, finalizó.

Diego Cadena, en conferencia de prensa. Foto de Portada: Marco A. Rangel

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