Imponen jornadas de 12 horas diarias en seguridad pública de Tuxtla
Para las y los policías, la medida implementada por el nuevo secretario vulnera sus derechos humanos
Tuxtla Gutiérrez (Ch24/7). Indignación y descontento ha provocado al interior de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, Tuxtla Gutiérrez la reciente imposición de jornadas laborales de 12 horas diarias con guardias adicionales los fines de semana, ordenada por el recién nombrado secretario, David Hernández Pérez, un funcionario foráneo procedente del estado de Michoacán.
Según los denunciantes, la medida afecta principalmente al personal operativo con funciones administrativas, una disposición que vulnera flagrantemente sus derechos laborales y humanos, al exceder los límites establecidos por la Ley Federal del Trabajo, y atentar contra su derecho al descanso, la salud física, mental y a una vida digna.
“La mayoría no somos policías en la calle. Hacemos labores administrativas y no hay justificación para tenernos 12 horas diarias encerrados. Esto es una explotación disfrazada de disciplina”, expresó un trabajador que pidió el anonimato.
La decisión ha causado malestar generalizado, no solo por el abuso laboral, sino porque representa una imposición autoritaria de un funcionario ajeno a la realidad local. La llegada de David Hernández Pérez, sin arraigo ni conocimiento del contexto chiapaneco, ha sido interpretada como un acto que contradice el discurso del actual gobierno estatal, encabezado por Eduardo Ramírez Aguilar, quien ha reiterado su compromiso con un modelo de gestión sustentado en el Humanismo Transformador.
Además, existen señalamientos sobre la falta de transparencia en su nombramiento, así como un estilo de mando vertical y autoritario que ha comenzado a fracturar el ambiente laboral dentro de la dependencia.
Este caso abre un debate urgente sobre el respeto a los derechos humanos dentro de las instituciones de seguridad pública, donde no solo se combate el delito, sino también se debe defender la legalidad y el trato digno hacia quienes integran estas corporaciones.
En una ciudad con problemas crecientes de inseguridad, es preocupante que la atención se enfoque en someter al personal, en lugar de generar condiciones laborales justas y efectivas para construir una verdadera transformación institucional.

