Huesos, ropa y candados: los hallazgos de las Madres Buscadoras en Chiapas
Dos puntos de búsqueda en Chiapa de Corzo y 20 de Noviembre dejaron al descubierto restos óseos y objetos que podrían estar relacionados con personas desaparecidas
Christian González
Tuxtla Gutiérrez (Ch24/7). Cientos de huesos humanos mezclados con restos de animales; tarjetas de teléfonos celulares, ropa, calzado y hasta candados que se colocan a detenidos para maniatarlos, fueron hallados por integrantes de Madres Buscadoras Chiapas en predios de los municipios de Chiapa de Corzo y 20 de Noviembre.
En total, según las mujeres que buscan a sus desaparecidos, en ambas regiones localizaron más de un centenar de restos óseos, que presuntamente pertenecen, al menos, a cinco personas.
Isabel Torres, fundadora de la mencionada organización y madre de Casandra Arias Torres, desaparecida por un comando hace cuatro años en el municipio de Berriozábal, detalló que, en el caso de la colonia Nicolás Bravo, en Chiapa de Corzo, ingresaron a una especie de sótano en una casa de seguridad donde había ropa, tenis y zapatos, maletas, jeringas y huesos de lo que parce ser una persona.
Mientras que en una zona de la localidad 20 de Noviembre, a casi 40 minutos de la capital chiapaneca, tomaron fotografías a “demasiados indicios”, es decir huesos de al menos cuatro personas.
Tras dejar en claro que para la identificación de los restos cuentan con el apoyo de una antropóloga de la Ciudad de México, comentó que para entrar a este último sitio tuvieron que solicitar un permiso especial al fiscal general del estado porque “está judicializado o en proceso legal”.
RESGUARDO OFICIAL. Para efectuar toda la búsqueda, mencionó que fueron resguardadas por elementos de distintas corporaciones como la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal (FRIP), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Guardia Nacional, entre otros. “Sí íbamos bien resguardadas, porque son lugares muy conflictivos”, aseveró Isabel Torres.
En cuanto al hallazgo de restos óseos que hicieron en mayo pasado en el rancho “El Cedro”, del ejido Pujiltic, municipio de Venustiano Carranza, advirtió que éstos fueron enviados a Tijuana para su análisis, por lo que aún se esperan los resultados de esas pruebas genéticas.
“Porque lo que se halló ahí, según eso nos dijeron (una especialista que estuvo presente), es que todos los huesos pertenecen como a nueve personas”, reveló.
En este último punto, comentó que tienen la intención de retornar a Pujiltic porque aún hay zonas que quedaron pendientes y donde posiblemente habría restos humanos de un “importante número de desaparecidos”.
Para ella, aceptó, el hacer acciones pacíficas, como colocar los “buzones de paz” en iglesias de Tuxtla y otras regiones, ha sido más redituable porque la sociedad ha cooperado más y les avisa sobre más lugares donde posiblemente hay más restos humanos.
“Esa es una mejor idea, porque nos desgastamos menos; y en vez de marchar, bloquear calles y afectar a terceros, generamos empatía con la gente, y sí hemos notado el apoyo”.

