Ladrones capturados confiesan nexos con dueño de “Tarimitas Bar”
Tuxtla Gutiérrez (Ch24/7). Los robos a casa habitación, automóviles y transeúnte en la colonia Terán, podrían ser orquestados por una banda delictiva que, de acuerdo con dos de sus integrantes capturados y confesos, es liderada por Carlos Espinoza Martínez, propietario del “Tarimitas Bar”, ubicado en la capital chiapaneca.
Y es que una joven que en diciembre de 2018 fue víctima de sujetos que cristalearon su vehículo para robarle cerca de 200 mil pesos en equipo fotográfico y de video, informó sobre la captura de dos presuntos ladrones a quienes se les encontró parte de lo robado gracias a las redes sociales y al trabajo policiaco.
La confesión de uno de los detenidos señala a Espinoza Martínez como la persona encargada de dar la mercancía a sus compinches para que sea vendida.
“El dueño de las Tarimitas es quien nos da la mercancía que vendemos, la verdad nosotros no robamos nada, él nos las entrega y no preguntamos de dónde las saca”, aseguró un presunto líder de la banda que dirige Espinoza Martínez.
La confesión del joven fue realizada cuando se le sorprendió vendiendo mercancía aparentemente robada, la cual oferta a través de grupos y páginas de Facebook.
“De verdad nosotros no sabemos quiénes son los que roban, el dueño de las Tarimitas nos las da y nos dice cuánto podemos cobrar. Lo que sí sabemos es que muchas personas a las que se les quitan sus cosas son clientes de su negocio o bien estudiantes de la Unach”, indicó.
La persona que dio con los objetos robados es Adriana, quien en diciembre de 2018 perdió más de 200 mil pesos en artículos, luego de que los ladrones que aparentemente operan para Carlos Espinoza le abrieran el automóvil y le quitaran la mochila en donde llevaba una cámara fotográfica, un drone, iPad, laptop y un celular.
Pese a que la víctima activó el localizador que traen varios de sus artículos, no pudo encontrarlos; sin embargo, fue a principios de febrero cuando en Facebook encontró una publicación de un grupo de ventas en donde ofrecían sus pertenencias.
De inmediato, Adriana se contactó con los vendedores y pactó una cita, a la cual llegó acompañada de varios amigos.
Cuando la chica constató que se trataban de sus pertenecías llamó a las autoridades, quienes le pidieron a los presuntos delincuentes que acreditaran la propiedad de la mercancía, lo cual no pudieron hacer, por lo que fueron detenidos.

Los jóvenes mantenían en su domicilio el puesto de venta, de hecho afuera de su hogar tenían una lona en la que promocionaban laptops y tabletas hasta en 3 mil pesos.
Ante el miedo, los jóvenes confesaron y aseguraron que muchos artículos también pertenecen a estudiantes de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach).
“A veces, nos encargamos de limpiar los productos y así hemos visto que son de estudiantes pero nosotros no se los quitamos, solo lo vendemos. Es el dueño de las Tarimitas el que se encarga de todo y pues, sabemos que tiene una bodega a la vuelta de su bar donde tiene todo”, declaró uno de los detenidos.

Debido a que en redes sociales no existen restricciones para vender productos las bandas delictivas aprovechan para venderlos por ese medio, ya que en las casas de empeño, al menos las que están regularizadas se les solicita a los ciudadanos que entreguen las facturas de los artículos.
“No recuperé todo lo que me robaron, pero al menos pude dar con los que me afectaron ya que eran cosas que me sirven para trabajar. Debemos hacemos conciencia y no comprar estos artículos que no tienen factura y que venden por abajo de su costo real porque si hay quienes compre seguirán estas personas creando bandas delictivas. No sé si realmente sea el dueño de las Tarimitas el líder pero casualmente una semana antes de que me asaltaran acudí a ese lugar con la mochila en donde tenía mis cosas”, finalizó la joven.

