Respinga el “Matatigre”, supuestos agentes irrumpieron en ranchos de su propiedad
-Julián Nazar Morales, dirigente estatal del PRI, aseguró que comandos armados que se hicieron pasar por miembros de la extinta AFI irrumpieron de manera violenta en sus propiedades ubicadas en Cintalapa y Ocozocoautla
A. Marroquín
Tuxtla Gutiérrez (Ch24/7). Al dirigente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Chiapas, más conocido como “El Matatigre”, le quisieron dar un “sustito”. Un grupo armado desmanteló y violentó en dos ranchos de su propiedad, ubicados en los municipios de Cintalapa y Ocozocoautla de Espinoza, donde ingresaron violentamente, amagaron y amarraron al personal que cuida de sus propiedades: “Santa Elena” y “El Paraíso”.
El presidente estatal del PRI, Julián Nazar Morales denunció que durante la noche del 7 de marzo, un grupo de personas ingresaron al rancho San Elena en el municipio de Cintalapa, violentando al personal y familiares para despojarlos de armas, documentos y otros artículos de valor.
“Ayer, a las 12 de la noche, se dio un caso en Cintalapa, en el rancho de nombre Santa Elena llegó un grupo armado de entre siete y nueve personas”, sostuvo.
En conferencia de prensa declaró que los encapuchados, quienes se hicieron pasar por agentes de la extinta Agencia Federal de Investigación (AFI), sustrajeron más de 10 armas, las cuales -dijo- cuentan con permisos exclusivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
“Se llevaron las armas que tengo registradas ante el ejército, tengo permiso de portación, pero se llevaron todos los papeles que habían”, señaló.
A esto, reiteró se han presentado las denuncias pertinentes que por ley se requieren; “se llevaron todas las armas que tenía registrado en el club, se llevaron más de 10 mías, se llevaron de otro compañero que forman parte del club, se llevaron como cuatro armas que tiene un registro en el ejército, se adquirieron en el ejército, no son armas ni idea alto, ni de asalto, son armas de cacería”.
A lo anterior, destacó sospechar de que elementos de seguridad vestidos de civil hayan ingresado a su propiedad para darle un susto, o que algún miembro de otro grupo político inconforme al PRI haya intervenido.
Sin embargo, aseguró no tener nexos con la delincuencia y tampoco tener enemigos.
“Nos quedan dos sospechas: uno que haya sido alguna autoridad que se le ocurrió por petición de terceros que hayan querido hacerle un favor a alguien, diciendo ‘pégale un susto a Julián’, o que algún grupo que no se sienta conforme con lo que hacemos en el partido, porque yo no tengo enemigos fuera del escenario, quieran intimidarnos mandando gente armadas”, detalló.
Foto de portada: Claudia Lobatón

