Políticamente Incorrecto / El arte en Chiapas requiere un nuevo rumbo

Javier Opón

El día de ayer se dio a conocer la convocatoria para buscar al nuevo director de la orquesta de Chiapas lo que despertó molestias en “algunos” integrantes, debido dicen ellos, a que no le les preguntaron si estaban de acuerdo, siendo honestas es una decisión que depende de la dirección general del CONECULTA y que no tiene porque consultarse a los integrantes de la orquesta.

El ex director de orquesta el músico Roberto Peña Quesada quiso victimizarse cuando supo de dicha decisión, como es una constante en Chiapas las mafias culturales se sienten dueños de los proyectos institucionales, y no permiten que estos proyectos se renueven, que se les dé oportunidad a nuevos talentos, durante muchos años el Coneculta ha estado secuestrado por algunas de estas mafias como fue el caso de la dirección de publicaciones, dejando estelas de corrupción, favoritismo y desvío de recursos.

Lo que no entendió el músico Roberto Peña Quesada es que la orquesta no es un proyecto familiar y menos aún una empresa privada en la que el pueda perpetuarse, no dudo que el señor tenga el talento necesario, pero le paso lo que le sucede a las personas que se creen únicas e indispensable, le ganó la soberbia y la ambición y no pudo darse cuenta que en Chiapas hay grandes músicos, con la capacidad necesaria para dirigir la orquesta Sinfónica de Chiapas.

El señor en su soberbia declaró que renunció a trabajar en las grandes orquestas de Europa, para hacernos el favor de dirigir la humilde orquesta Sinfónica de Chiapas, la verdad es que el señor casi desde su inicio ha venido mintiendo y es que las mentiras no pueden durar toda la vida, desde su desincorporación como administrativo y profesor de la escuela de música en el año 98, Peña Quesada no pudo demostrar el apostillamiento legal de su diploma como flautista egresado del conservatorio de Berna, Suiza.

En julio del 2009 se busco la transformación de la Orquesta Juvenil a Sinfónica de Chiapas audicionando músicos con gran talento, sin embargo a manera de sabotaje impidieron que este proceso se llevara a cabo, terminando dicho proceso fallido para la institución, pero a favor de Peña. Con el argumento de la calidad musical familiar; ha integrado a la Orquesta no solamente a sus tres hijos sino a otros familiares y allegados como, yerno, consuegro, nueras, y pareja sentimental.

Durante todo este tiempo, la comunidad artística que conoce de la profesión, ha manifestado su incompetencia como director artístico; han abandonado el proyecto varios músicos profesionales por hartazgo y manipulación. La OSCH, ha pasado por denuncias de maltratos y acoso laboral de lo que sus mismos integrantes han sido testigos y que finalmente han callado, amenazados de ser despedidos por el director artístico. También ha habido manejo oculto de los ingresos de los conciertos de temporadas en donde los financiamientos federales han sido el motivo para realizar eventos y a pesar de ello, cobraban las entradas.

Prueba de ello es el Cinema Sinfónico que fue financiado con recursos federales provenientes de la Secretaría de Cultura, más sin embargo los conciertos fueron cobrados, con el argumento de que esos recursos serían destinados a los becarios, la realidad es que nadie sabe a ciencia si esos dineros llegaron a manos de los becarios integrantes de la OSCH. Es, hasta esta fecha, que finalmente una observación de la Auditoría Superior del Estado, en apego a derecho, determina que la integración de esta orquesta debe darse desde la transparencia y la ética, para que todas y todos los interesados puedan aspirar a un proceso de evaluación y así garantizar la correcta aplicación de los recursos y además que esta observación de la ASE señala de nepotismo al músico Roberto Peña Quesada.

La Orquesta Sinfónica de Chiapas, necesita un nuevo rumbo en sentido artístico y con acompañamiento estricto de la academia, soportada por una administración que año con año gestione la continuidad de los recursos y que busque consolidar el proyecto orquestal más importante de Chiapas.

Los chiapanecos y las chiapanecas merecemos programas culturales de calidad y que respondan a las necesidades de los artistas y a la formación de nuevos públicos, que el Coneculta sea una institución que se desarrolle con calidad, y que se vincule con las escuelas y las Universidades, para tener un público cautivo, porque si algo nos enseñó la pandemia fue precisamente la importancia del arte y la cultura en la vida de los seres humanos.

Bienvenida sea la transformación del Coneculta y de la Orquesta Sinfónica de Chiapas.

Contacto Directo :javieropon@hotmail.com

961 452 22 05

Fotografía: Marco A. Rangel

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