Niños desplazados de sus comunidades sufren desnutrición; cuatro han muerto

Marco A. Rangel

Tuxtla Gutiérrez.- El frío, el hambre y la desnutrición por la que atraviesan los desplazados de Chalchihuitán, son algunos de los factores que hasta ahora han dejado cuatro niños muertos, tres de ellos de entre 4 y 5 años de edad, y uno más de tres días de nacido, que fue parido en la intemperie, así lo informó el dr. Julio César Violante, quien desde hace tres años trabaja en diferentes zonas indígenas de la entidad.

“Las personas están sufriendo. Han muerto cuatro niños quizá por infecciones respiratorias, o por la falta de vacunación, o las simples condiciones de vida. Hay mujeres que están pariendo en la montaña, hay ancianos que están muy enfermos por exposición crónica al humo de sus fogones y, al menos, dos de ellos acaban de morir.”, dijo.

El dr. Violante señaló que muchos niños sufren diarrea, fiebre y que varios de ellos sufren mordeduras de animales, entre otros peligros. “Hay una mosca que inocula un gusano en la piel humana y muchos niños padecen de ello”.

(El párroco Marcelo Pérez y el dr. Julio César Violante, en entrevista. Foto: Marco A. Rangel)

¿QUÉ HA HECHO EL GOBIERNO DEL ESTADO?

Referente a lo que ha hecho el Gobierno del Estado en relación con esta problemática, el dr. Violante señaló que “sí ha llevado brigadas médicas, sin embargo no es suficiente. Existe un hospital básico comunitario en Chanchihuitán, dotado de medicamentos, pero los indígenas cómo se van a desplazar a ese hospital si sus comunidades están a 30 kilómetros”.

Dijo que el gobierno estatal está haciendo lo que le corresponde por la situación emergente, “creo que lo que le falta hacer, es incrementar las caravanas de salud”.

(Son más de mil 500 niños desplazados y el 85 por ciento cuentan con cuadros de desnutrición, señaló el Párroco. Foto: Marco A. Rangel)

PROBLEMA AÑEJO

La situación por la que atraviesan los desplazados de Chalchihuitán, no es un hecho reciente. “Esto se vive en todo el estado, se vive en Ocosingo, se vive en la sierra del sur que está en Tapachula, en la reserva de El Triunfo, también se vive en la zona de la Selva, en la zona Tojolabal; es un problema de salud del estado, esto no es nuevo”, sostuvo el dr. Violante.

Por su parte, el párroco Marcelo Pérez Pérez, que son más de mil 500 niños desplazados y que el 85 por ciento cuentan con cuadros de desnutrición. “Si vivo en desnutrición, y además me desplazan de mi lugar, ¿dónde voy a comer? Esta situación de desplazamiento agudiza el problema”.

El párroco Pérez dijo que ha platicado con el gobierno estatal y se propuso formar un comité interinstitucional para atender de fondo el problema de los desplazados. “Lo que necesitamos son alimentos, como el maíz, frijol, arroz, que no sean alimentos enlatados, pues eso podría agravar la salud de las personas desplazadas. También necesitamos cobertores, pues si en Tuxtla hace frío, allá mucho más”, al tiempo que recordó que  Chalchihuitán es uno de los municipios más pobres de toda la República Mexicana.

El Párroco dijo que no cuenta con el dato sobre el número de paramilitares que asolan a los desplazados, pero “sólo sabemos que las armas utilizadas en Acteal nunca fueron decomisadas, ahí están los autores materiales de los homicidios, libres y confesos”.

El problema agrario no sólo es en Chalchiuitán, existe en Huitupán, en Chilón, etcétera. Los problemas agrarios son parte de la violencia y esto generará más desplazados.

 

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