Viacrucis de madres chiapanecas: buscan sin cesar a sus hijos desaparecidos
Christian González
Tuxtla Gutiérrez (Ch24/7). Reunidas en el Parque Central del municipio de Berriozábal, madres se reunieron para exponer cada uno de los casos de desaparición que han vivido de sus hijos y solicitar a las autoridades el respaldo para agilizar las investigaciones y dar con su paradero.
Asunción López Aguilar recordó que desde el 14 de marzo del año 2024 su hijo Pablo Alejandro Jiménez López, de 26 años de edad, y su cuñado Jorge Alberto Marroquín López, de 33, desaparecieron en el barrio San José, de esa localidad ubicada como a 10 kilómetros de la capital de Chiapas, y hasta la fecha no ha obtenido información de los dos.
De acuerdo con la información obtenida, dijo, a ambos los bajaron unos sujetos del taxi en el que se trasladaban y se los llevaron en una camioneta. “Hemos buscado, pegamos fichas, no me he cansado de buscar a mi hijo, pero no hay respuesta”.
SIN RASTRO. Pese a que ambos llevaban teléfonos celulares, lamentó que no haya ninguna pista. Según ella, Pablo era trabajador de una empresa de frituras, “no se mete con nadie, a veces no entiendo por qué a nosotras nos pasó esto, porque se llevaron a inocentes (…) Mi hijo era todo para mí”.
Aclaró que el sufrimiento es muy grande, más el de su nieto, quien en muchas ocasiones se ha levantado de madrugada para pedir ver a su padre, “en diciembre nos pidió de Navidad ver a su papito; llora porque no estás, y eso nos rompe el corazón”.
Pidió a las autoridades buscar a su hijo, “también al presidente de Berriozábal, Jorge Acero, porque el parque central cambia de colores (en referencia a que lo adornan a cada rato), pero nuestros hijos están en el olvido”.
Según datos de la agrupación Madres Buscadoras de Chiapas, a la fecha hay alrededor de 1,800 personas desaparecidas en todo el territorio chiapaneco. Isabel Torres, fundadora de ese colectivo, advirtió que, de hecho, se ha recrudecido el tema.
Por su parte, Adaminta López Váquqez, madre de Jorge Alberto Marroquín López, quien estaba a punto de terminar su carrerea en Ingeniería Eléctrica, también se sumó a la petición de agilizar las investigaciones para dar con su paradero.
Recordó que ese 14 de marzo de 2024 le pidió a su yerno ir por su hijo a casa de su novia, y cuando estaban de regreso fueron “levantados”. Lo peor de todo, aceptó, es que no saben nada y no les gusta meterse en problemas.
De acuerdo con su versión, han acudido a brigadas y ante la Fiscalía, pero aún no reciben información positiva. “Hacemos un llamado a las autoridades, que nos ayuden, porque con todo lo que pasa no sabemos en quién confiar y a veces por miedo no queremos hablar”.
Lo único que desea es que su hijo retorne a casa, no quiere culpar a nadie. “Porque es una tristeza, Ahí está ese lugar vacío a la hora de comer, de dormir, es un dolor horrible que no se le desea a nadie; ya no podemos estar seguros en este pueblo, porque desaparece la gente y nadie dice nada”.
SUEÑOS ROTOS, LA BÚSQUEDA SIGUE Aclaró que su hijo tenía muchos sueños y, como le faltaban dos meses para graduarse, ya pensaba lo que haría tras tener sus documentos profesionales en mano.
Elena Moreno Sarmiento contó que su hijo José Martín Hernández Moreno, de oficio albañil, desapareció desde el 25 de noviembre pasado, como a las 11 de la noche, en la colonia Plan de Ayala, de Tuxtla Gutiérrez, donde reside.
Ese día, apuntó, él salió como a las 11 de la noche con rumbo a una farmacia debido a que su hijo tenía fiebre, pero desde ese momento desconocen su paradero. “No busco culpables, ni nada, lo único que quiero es que me ayuden a encontrarlo”, afirmó.
De parte de la Fiscalía ─puntualizó─ les aseguran que continúa la búsqueda, pero insiste en que no hay más avances. De lo que está convencida, externa, es que José, de 33 años de edad, se dedica a trabajar de forma honrada, no tiene enemigos y es muy alegre.
“Pedimos (a quienes lo puedan tener) que se apiaden de sus hijos, están sufriendo su ausencia; solo lo queremos de vuelta”, confesó la mujer, quien detalló que se conforma con volverlo a abrazar.
Este caso ha sido un calvario para su familia, manifestó, y prometió que no descansarán hasta hallarlo.

