Código Nucú / Tuxtla y el 2021

César Trujillo

La capital de Chiapas no es una ciudad fácil de gobernar. Su crecimiento desordenado y el olvido al que la condenaron varias administraciones anteriores habla por sí mismo. Si a esto le sumamos que quienes han llegado lo han hecho sólo para usarla de trampolín político y para construir sus propios intereses, las cosas se complican más.

Por ello quienes vivimos en esta ciudad carcomida del asfalto, aporreada por la inseguridad y en riesgo de sus habitantes por los malos manejos de la basura y los lixiviados, mismos que desembocan en el Grijalva (en un futuro cobrarán sus propias facturas), debemos pensar bien el nombre de quien administrará los rumbos de esta ciudad del 2021 al 2024.

Hemos visto, trienio tras trienio, gobiernos de todos los colores llegar a esta ciudad y saquearla, sumirla en el abandono, llenarla de aviadores, inflarle facturas, truncar su identidad, desentenderse de los problemas más apremiantes, sumergirla en burbujas de indiferencia y más. Pero no pasa nada. Tan es así que Yassir, Samuel Toledo y el propio Fernando Castellanos, tres exmunícipes, siguen vivos y coleando en otros escenarios políticos.

Hoy, son varios los nombres que empiezan a saltar a la escena. Varios los institutos políticos que parecen comenzar a tejer las redes que les permitirán llegar firmes a la contienda electoral que está a la vuelta de la esquina. Aunque otros, como el partido Morena, parecen estar confiados en tener las cartas en la mano y ese puede ser un error gravísimo.

Las redes sociales, como un susurro al que mueve el viento en otoño, han arrojado los nombres de Willy Ochoa, Emilio Salazar, Paco Rojas, Jorge Martínez, Felipe Granda, Marcelo Toledo, Helmer Ferras, Jovani Salazar, e incluso, el del secretario General de Gobierno, Ismael Brito Mazariegos, entre otros más que seguramente se irán sumando, como probables aspirantes a munícipes.

Algunos, como el propio Jovani, a quien conozco desde hace tiempo y con quien guardo una amistad de años, ha caminado esta ciudad y la conoce bastante bien, sin embargo, ha dejado en claro, cada que salta su nombre para acomodarlo en alguna lista, que no pretende competir en el 21. La acotación que hace es clara. No es este el tiempo que requiere y seguramente hará el trabajo de campo, el operativo, el de a ras de suelo que conoce perfectamente y que le permitirá, a quien lo sume (si se deja), tener un buen número de votos.

Otros, como Felipe Granda, han saltado a escena y han tratado de mostrar el poco músculo que tienen. Es más, se dice que tiene apalabrada una regiduría. La verdad no da para más y lo sabe. Sobre todo porque se vislumbra una alianza entre los partidos Acción Nacional, de la Revolución Democrática y Revolucionario Institucional, y por ahí podría estar el mismo Movimiento Ciudadano. Al menos esa idea ha corrido como pólvora tras ver en una misma imagen a tres integrantes de esos colores. De ser así, seguramente el caballo negro para ese pacto sería el priista Willy Ochoa quien ya dijo que sí está interesado en competir.

Guste o no, Willy Ochoa tiene con qué participar. Y no hablo solamente del recurso económico, que todos sabemos es esencial para poder competir por un espacio como la presidencia municipal de Tuxtla Gutiérrez. Sino del padrinazgo político que ha sabido forjar en el centro del país y que le ha permitido moverse en los pantanosos escenarios de la política nacional, aunado a ello el equipo que ha construido con el paso del tiempo. 

Por algo, los tres partidos a los que Morena erróneamente ha creído muertos, a los que piensan han dejado fuera de combate, suman esfuerzos aprovechando que los morenos olvidan que odiar a los enemigos nubla el juicio y, por tanto, impide pensar con claridad y ver lo que se está cocinando. Pero sobre todo que en política los muertos no existen. Ojo aquí.

De Paco Rojas poco se sabe si competirá o no. Sé que quiere, pero no sé si puede. Los votos que antes eran suyos se han ido diluyendo con el paso del tiempo y haber aceptado la regiduría en esta administración seguramente le pasará un costo elevado, y el doctor lo sabe. Súmele a eso que renunció al PAN y que no tiene un instituto político que lo respalde, al menos que alguno de los locales le dé cobijo o apueste por ir como independiente. Nada fácil este sendero, eso sí.

Por otro lado, y por lógica pura, uno creería que el diputado Emilio Salazar será el abanderado del Partido Verde Ecologista de México. Es la carta más fuerte que tiene el tucán en caso de decidir ir solo en el 2021 y también tiene con qué. Sin embargo, los rumores en pasillos hablan de una probable alianza entre Morena y el PVEM, más los partidos satélite. Ya la vimos en Puebla y le funcionó para ganar. ¿Por qué acá no?

Nada está escrito en política, repito, y todo puede ser posible. De darse esto, Emilio tendría que buscar otra jugada y él lo sabe. Es un hombre inteligente que entiende de tiempos e intereses. La razón es simple. Morena terminaría poniendo al candidato y quedaría en juego, probablemente, entre el diputado Marcelo Toledo, el director del ICTI, Elmer Ferras, y el propio secretario Ismael Brito, en caso de ser cierto que podría ser el alfil del gobierno en turno. Aquí, creo, que sería fácil definir al candidato.

Los demás nombres, aquellos que siguen levantando la mano, difícilmente tendrán oportunidad de llegar. Creo que lo saben. Para competir hace falta más que buenas intenciones o deseos. La política es así. Un buen candidato, una buena estructura y un buen recurso son la sumatoria necesaria para enfrentar los comicios. Lo del buen candidato, incluso, se puede omitir si las otras dos existen y son sólidas. Lo hemos visto en ayuntamientos, diputaciones y demás espacios de la administración pública.

Así, en los próximos meses veremos cómo se va formando todo. Iremos aclarando las dudas y percibiendo si esa rumorología termina siendo una sentencia condenatoria. Seremos víctimas de encuestas telefónicas pagadas a modo y de una guerra sucia mediática que ya empieza a asomar la cara donde todos se dicen ganadores. 

Ojalá, pienso, que quien llegue a gobernar Tuxtla Gutiérrez en el 21 tenga toda la intención de trabajar por esta ciudad a la que llegué a vivir en 1999 y que me ha dado tanto, y a la que le tengo un enorme cariño. Se requiere voluntad política en muchos de los casos y dejar de complacer otros intereses a cambio de dinero. No es mucho pedir. 

#Manjar Aceptar el reto de usar cubrebocas durante 14 días debe ser tomado con toda la seriedad requerida y más allá de una campaña oficial. La amenaza de un rebrote del virus COVID-19, como se está viendo en otros países del viejo continente, nos exige tomar todas las medidas necesarias. Es increíble que pese al alto número de muertos y las trágicas experiencias de miles, aún exista esa negatividad y esa barrera por no protegerse. No se trata solamente de una cuestión particular. Se trata de que cada uno de nosotros se proteja y así proteja a su familia, a los amigos, a los conocidos. Es tiempo de ser más empáticos, más solidarios, más humanos. Es tiempo de cuidarnos. #AceptaElReto “Después te dormirás / Bajo tus ojos se dormirá el sueño / La piel no duerme nunca / Me mantiene despierto / Por eso no quiero ver tus labios / en silencio / dormidos / Quisiera despertarte / Traspasar la delgada película del sueño / Habla / Que todo viva / No quiero más este apagado grito”. Efraín Bartolomé #ElPoema // La recomendación de hoy: el libro ¿Qué país es éste? de Emmanuel Carballo y el disco Appetite For Destruction de Guns ‘N Roses. // Recuerde: no compre mascotas, mejor adopte. // Si no tiene nada mejor que hacer, póngase a leer.  

* Miembro de la Asociación de Columnistas Chiapanecos.

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Fotografía: Marco A. Rangel

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