Familiares de Rubén Stevens presentan más pruebas en contra de “El Chino” y de una aseguradora

Fotografía y texto: Marco A. Rangel

Tuxtla Gutiérrez (Ch24/7). Familiares de Rubén Stevens Juárez Cameras (chofer acaecido) se presentaron esta mañana de lunes en la Fiscalía General del Estado (FGE) para entregar más pruebas que obliguen al conocido “pulpo” del transporte Julio “El Chino” Chong y a la aseguradora Banorte responsabilizarse de los gastos de hospitalización y defunción.

Rafaela Juárez Cameras, tía del joven que falleció en el hospital “Gómez Maza” tras cuatro meses y cuatro días del accidente suscitado en el bulevar Laguitos, donde un viejo colectivo de la ruta 73 presentó una falla en el sistema de frenado, dijo que la aseguradora señalada ofreció 430 mil pesos; sin embargo, los gastos generados ascienden a más de medio millón de pesos.

Rafaela recordó que el día del accidente, suscitado el 18 de julio frente a la colonia Chapultepec, El Chino ofreció a la señora María Molina, madre del chofer Edgar Fabián Nandayapa, la cantidad de 100 mil pesos para que negara que Rubén Stevens viajaba en la unidad como compañero en relevo.

De acuerdo con Rafaela, están en su poder videos y fotografías, que no se han publicado en los medios de comunicación, los cuales revelan cuando uno de los trabajadores de El Chino ofrece a María Molina la cantidad mencionada.

Acusó que luego de un mes del accidente, la aseguradora buscó a los padres de Rubén Stevens. “La aseguradora Banorte no sirve para nada. Ojo, no agarren a esa aseguradora, ahora sí que abandonan a la víctima”, dijo Rafaela.

“El día del accidente no se acercó ninguna aseguradora, ni El Chino, no se acercó nadie, sólo la Cruz Roja que trasladó a todos los heridos y de ahí como mi hijo estaba en código rojo lo trasladaron (a un hospital) porque era el más grave”, dijo.

Aseguró que confía en las autoridades y espera que se llegue hasta las últimas consecuencias. “Espero que ellos se pongan la mano en el corazón, porque no sé por qué se tardan tanto”, dijo.

Cabe señalar que El Chino Chong ya está demandado ante las autoridades correspondientes.

Rubén Stevens contaba con 23 años y desde hace cuatro trabajaba como chofer para la concesionaria Cheché, S.A. de C.V., propiedad de Julio Chong. Estaba ahorrando para ingresar a la Universidad, pero murió el lunes 22 de noviembre en el hospital, a las 16.50 horas.

No es la primera vez que gente ha perdido la vida por el mal estado de los colectivos de El Chino. En septiembre de 2019, don Hernestino, un adulto mayor, murió días después de ser atropellado por un colectivo de la ruta 90, el cual había presentado una falla mecánica cuando circulaba en la Quinta Norte, a la altura de la calle Taxco del fraccionamiento Las Brisas.

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