Él es David Tapia y es músico callejero

Fotografía: Marco A. Rangel

A. Chávez

Tuxtla Gutiérrez (Ch24/7). Pleno corazón tuxtleco. Mediodía en la Avenida Central, gente en la calle, cubrebocas por todos lados. De repente, el sonido ambiente se ve alterado por los acordes de un violín, en vivo. Una bocina amplifica la música de rock que vibra en las cuerdas del instrumento. En las afueras de un estudio de tatuajes, un músico urbano ejecuta su violín. A sus espaldas, el grafiti de unas alas en la pared enriquece la escena.

—Hola, ¿eres quien tocó una vez en el “Cadejo”? —pregunta uno de los dos reporteros que se dirigían al zócalo tuxtleco, luego de cubrir una nota policiaca.

—El mismo —el músico deja de tocar el violín chino “Sevillana”, el cual –dijo después– él mismo reconstruyó.

El músico concede una entrevista.

—¿Quién eres, David?

—Me llamó David Arturo Tapia Bociek. Estudié la Licenciatura de Música en la Unicach. Me dedico al violín al cien por ciento, a parte sé tocar la batería, pero el violín es mi instrumento principal. Nací en Tehuacán, Puebla, hace 28 años, pero aquí crecí, acá vivo con mi familia desde hace 20 años.

—¿Cómo te trata esta actualidad?

—Ahora estoy tocando más en las calles, por necesidad, pues el nivel de trabajo ahorita está bastante bajo. La razón, pues, la pandemia, ¿no? También doy clases de música en diversas escuelas particulares, en mi propio domicilio y trabajo para eventos especiales, como lo son bodas, 15 años, reuniones.

—¿Cuál ha sido la respuesta de la gente al escuchar tu música en la calle?

—Afortunadamente les gusta, les gusta mucho el estilo que manejo, los géneros que toco. A la gente le gusta, por eso mismo sigo tocando en la calle, porque así me abro a otro público. Es una oportunidad llevar mi música a otras personas. Si no le gustara a la gente, desde cuando dejaría de hacer esto, pero llevo unos 10 años tocando en las calles.

—Cómo joven, ¿cuál es el mensaje que das?

—Que se acerquen a los libros, que lean más. Que escuchen más música, que no se queden sólo con la actual. En estos tiempos necesitamos mucho de la cultura, de las artes plásticas, de la música, y así será más fácil seguir adelante.

—¿El Ayuntamiento, los fiscales, pone obstáculos para tocar?

—Para nada, se portan bien. Hace rato pasaron (los fiscales) y no dijeron nada.

—Oye, no te quitamos más tu tiempo. ¿Cómo te pueden contactar?

—Por Facebook y en Instagram. Estoy como David Tapia Violinista, también tengo una academia llamada Casa de Música “Niccolo Paganini”.

Dedicado a su música. Foto: Marco A. Rangel

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