En la Mira / Suicidio arrebata la vida a 1 o 2 chiapanecos cada semana

Héctor Estrada

Cada año al menos entre 80 y 90 personas se quitan la vida en territorio chiapaneco; la gran mayoría son adolescentes y jóvenes menores de edad que recurren al suicidio como “escape” a diversos conflictos personales. Se trata de un problema de salud pública que transcurre en silencio y que escenarios como la pandemia por Covid-19 parecen haber elevado su incidencia.

De acuerdo a datos de la Cruz Roja Mexicana en Chiapas, durante 2019 dicha institución registró un total de 79 reportes de suicidios en la entidad, siendo Tapachula y Tuxtla Gutiérrez los municipios con las cifras más altas al respecto. Mientras en 2017 y 2018 la mayoría de las víctimas tenían entre 15 y 20 años, para 2019 el rango de edad de mayor mortalidad por suicidio se ubicó entre lo 9 y 15 años de edad.

Y este año la cifra parece estar registrando un repunte sustancial. De enero a mayo de 2020 tan sólo en la región Soconusco se contabilizaron 22 suicidios, según reportes de los medios de comunicación. Es una de las cifras más altas documentadas durante los primeros cinco meses del año para Chiapas.

En promedio, cada semana ocurren 1 y dos suicidios en algún rincón de la entidad. Buena parte de ellos se consuman lejos de los reportes policiacos públicos y los reflectores de la nota roja. Terminan entre el silencio y el dolor privado de la familia que, muchas veces, enconden el hecho como si se tratara de un suceso vergonzoso; pero es un problema real, que sucede más a menudo de lo que creemos.

El suicidio en México es ya la cuarta causa de muerte entre los adultos, la segunda entre los jóvenes de 15 a 19 años de edad y la primera entre los jóvenes de 20 a 24 años. Sin embrago, la pandemia por Covid-19 parece haber impactado de manera importante. De acuerdo a estudios preliminares de la Universidad Iberoamericana, desde el inicio de la pandemia el suicidio y los intentos de suicidio han aumentado un 43% entre jóvenes de 15 a 29 años.

Es un tema que se debe abordar con absoluta urgencia y compromiso. Las autoridades también responsables de la prevención tienen en esta problemática un asunto que debe ser prioridad. Campañas como la lanzada la semana pasada por Fiscalía General del Estado de Chiapas (FGE), denominada “Dale un me Encanta a tu vida”, como parte del mes (septiembre) contra el suicidio, deben convertirse en estrategias permanentes.

La “Guía para Prevenir, Detectar y Atender el Suicidio en las Escuelas”, presentada en el marco del lanzamiento de dicha campaña, es un valioso esfuerzo de especialistas en la materia que debe servir como punta de lanza para iniciar una cruzada aún más ambiciosa que haga frente a un problema del que poco se habla, pero que -de manera silenciosa- cada semana cobra la vida de jóvenes y adolescentes en Chiapas y todo el país.

Las buenas iniciativas para poner sobre la mesa problemáticas que antes preferían ser ignoradas o minimizadas no sólo deben reconocerse, sino impulsarse, más de allá de fechas o meses conmemorativos. El suicidio en Chiapas es un tema real que va más allá de gobierno o afinidades políticas. Es un asunto que debe abordarse de frente, que necesita sumar esfuerzos en las tareas de prevención porque, a veces, puede estar más cerca de lo que pensamos… así las cosas.

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