Asesinan a esposa e hija de migrante en asalto a autobús de la OCC

Cuatro personas perdieron la vida, entre ellas, un asaltante. Las autoridades de justicia no han emitido comunicado oficial al respecto. La familia guatemalteca viajó a Chiapas, estado mexicano frontera con Guatemala, para trabajar en una finca cafetalera

Fotografía y texto: Jacob García

Tuxtla Gutiérrez (Ch24/7). Esposa e hija de un migrante guatemalteco, fueron asesinadas durante el asalto a un autobús de pasaje, la noche del 6 de abril, luego de que habían viajado a Chiapas, estado mexicano frontera con Guatemala, para trabajar en una finca cafetalera, informó Herman Manuel del Valle, esposo y padre de las víctimas.

Del Valle, su esposa e hija —originarios de Guatemala—, viajaban en el autobús de la Omniubus Cristóbal Colón, número 2452, de la ciudad de Comitán hacia Tapachula, Chiapas; sin embargo, antes de llegar a la caseta de cobro del municipio de Chiapa de Corzo, fueron asaltados junto a 17 pasajeros más, donde dos personas más, entre ellas un asaltante, fallecieron durante el fuego cruzado.

De acuerdo con versiones publicadas en redes sociales, los hechos ocurrieron a las 23:30 horas, cuando un par de sujetos —a bordo de un taxi—, le cerró el paso al autobús de pasajeros para asaltar a los ocupantes, sin saber que en el camión viajaban cuatro supuestos elementos del Ejército Nacional, quienes frustraron el asalto.

Desde ese día, Herman deambula y pide monedas en las calles de Tuxtla Gutiérrez para regresar a su tierra natal, pues el consulado de Guatemala en México solo envió a su país los cuerpos de su esposa e hija, María Eugenia López del Valle y Mónica Patricia del Valle López, de 39 y 9 años de edad, respectivamente. Por su parte, el Instituto Nacional de Migración le dijo que se regresara como pudiera, de lo contrario lo meterían a la cárcel.

“En lugar de apoyarme me amenazaron con meterme a la cárcel, de 8 a 15 días, supuestamente de ahí me iban a llevar a Guatemala; yo no soy ningún delincuente” refirió Del Valle, quien añadió que viajaban al municipio de Amatenango, Chiapas, a trabajar en una finca, “porque somos cortadores de café. Lamentablemente, así es el destino, uno pone, Dios dispone y el diablo descompone”.

Hasta el momento, autoridades no han emitido comunicado oficial donde se dé a conocer el hecho ni quienes fueron los responsables.

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