Orquesta PRI Tuxtla comisión de Delitos Electorales a favor de Willy Ochoa

Arnulfo Chuayffet

Tuxtla Gutiérrez (Ch24/7). Un momento bochornoso fue el que vivió ayer jueves el presidente del PRI en esta capital, Iván Sánchez Camacho, luego de ser descubierto por el periodista Jonatán Zepeda cuando operaba un evento de Willy Ochoa, candidato a la alcaldía de Tuxtla por la coalición PAN, PRD y PRI, en el que presuntamente se fraguaban los delitos electorales a llevarse a cabo en los comicios de este 6 de junio próximo.

Tras la denuncia, a la que se sumaron varios medios de comunicación, autoridades de la Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales y de la Fiscalía General del Estado (FGE) arribaron a Salones “Imperial”, propiedad de la ex diputada María Eugenia Pérez Fernández, donde se reportaba la presunta entrega de dinero a los operadores políticos, conocidos como “mapaches electorales”, quienes este domingo impulsarán la compra del voto, y donde se ideaba la estrategia de quienes participarán en los acarreos a favor del candidato por la coalición “Va por Tuxtla”, Willy Ochoa.  

Por su parte, los elementos de ambas fiscalías, acuerpados por policías estatales y con la ayuda de Protección Civil, clausuraron la propiedad de la priista María Eugenia Pérez, debido al inició de las investigaciones contra quienes resulten responsables de la posible comisión de Delitos Electorales.

En su momento, Sánchez Camacho, visiblemente irritado, increpó a los representantes de los medios de comunicación y se negó a dar su nombre. Insistió en que no se puede comprar votos si no hay elección, pero cuando el reportero Marco A. Rangel le pidió explicara el porqué de su afirmación, sólo se limitó a decir: “Porque no”.

Desde luego la compra de votos no sólo tendrá lugar durante las elecciones. Se informó que al evento también arribaron personas que cobraron 500 pesos con la promesa de votar por el candidato Willy Ochoa, el reconocido aliado priista de lo que fue el “gobierno verde” de Manuel Velasco Coello.

El presidente del PRI local estaba acompañado por otro sujeto quien, en un acto de intimidación, comenzó a grabar a los reporteros presentes en las afueras del salón.

—¿Usted trabaja para Willy Ochoa? —preguntó el reportero Marco A. Rangel al hombre del celular.

—No, yo soy un ciudadano común y corriente —respondió.

—¿Está defendiendo a Willy Ochoa?

—No.

—Entonces, ¿por qué nos graba?

—Porque soy un ciudadano. Tengo derechos…

Sin embargo, cuando se le pidió que explicara el fundamento para grabar a los reporteros, el sujeto del celular decidió retirarse, junto con Sánchez Camacho.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *